Los Crononautas: preámbulo Capítulo I

Este post es el preámbulo de una novela en la que estoy trabajando, un poco locura, un poco poder hacer lo que quiero, moverme por donde quiero e imaginarme mundos diferentes, poder tener la oportunidad de cambiar las cosas que no me gustan sin tener en cuenta el orden de las cosas.
Ni gente que me mira ni gente que no me entienda, es una locura y lo admito, pero igual es hasta verdad, no se como presentarlo pero ahí les dejo a Mis Crononautas
Los Crononautas: preámbulo
Capítulo I
Sé que va a ser difícil de creer, pero lo que cuento es muy real, Mi nombre es Armiche Oramas, nací en las islas canarias en 1970, hasta aquí todo bien, todo normal, el problema es que escribo estas líneas en 1.888, con la esperanza que la lean antes del 2018 y que me crean.
Me gustaría poder llegar a estas líneas el primero en el futuro, por lo que estarán escondidas en un lugar que sepa con seguridad que yo mismo las cogeré en el 2010, pero si por algo, porque la historia vuelve a cambiar y esto caes en tus manos antes, búscame y házmelo llegar, explícamelo, para ello te cuento mi historia y sepas ayudarme.
Mi profesión es historiador, aunque creo que es mejor que empiece desde el principio y sepan porque estoy aquí, en el siglo XIX, ¿cómo llegué a este tiempo?
Siempre tuve la fantasía del viaje en el tiempo, me decía que si se pudiera hacer, seguro que existirían viajeros que nos informaban, y al no existir pruebas científicas de estos viajeros, estaba claro que la humanidad, el homo sapiens sapiens, tal y la conocemos estaría extinguido, pero la realidad es otra: existen los viajeros, son pocos, exclusivo club de unos pocos, que han logrado descifrar los conceptos, los datos y los movimientos en cuatro dimensiones.
Existen muchas líneas de tiempo, realmente cada ser humano tiene su propia línea de tiempo, la mía está ahora en el 2011, es decir, a pesar de estar en 1.888, estoy en el 2.011, no es que tenga el don de la ubicuidad, es que tengo dos líneas de tiempo, una en el 2.011 y la segunda es una línea de tiempo que he podido controlar o eso al menos creía.
Trabajo en la universidad, (al menos en la línea temporal del 2011), investigo cuestiones referidas al transporte a lo largo de la historia, mi trabajo es parte de una investigación general sobre recursos energéticos aplicado a la movilidad de colectivos.
Mi principal tarea era la de recopilar información de todo tipo de fuente, de las diferentes ideas sobre propulsión que se habían publicado a lo largo de la historia, por ello llegué hasta donde llegué.
Mi primera curiosidad no partió en principio de los textos científicos publicados, si no de una novela no muy conocida de Julio Verne, titulada “Un Experimento del Doctor OX”, donde un afamado ingeniero consigue dar con un sistema óptimo para viajar por el aire, teniendo en cuenta que la novela la había escrito en 1.874 Julio Verne y el primer vuelo de los hermanos Wrigth fue en diciembre de 1.904, se había adelantado en 30 años, consideraba que Julio Verne tenía mucha información que aportar, todos sabemos la gran capacidad que tenía Verne para adelantarse en acontecimientos tecnológicos, pero me preguntaba como lograba adelantarse con tanta precisión, ahora ya lo se.
Por simple curiosidad me fui metiendo en los libros del maestro y padre de la ciencia ficción, a la vez que realizaba análisis comparativos de los ingenios de sus obras, el año que lo había escrito y su diferencia con la aparición real tecnológica, al principio sus relatos eran premoniciones de pocos años, pero descubrí un aumento de las diferencias temporales a medida que aumentaba su obra, existía sin duda una relación directa entre los años de publicación de las obras y los años de referencia tecnológicas a los que se referían.
Es más, también me di cuenta que Julio Verne es uno de los pocos autores junto a Leonardo y G.H. Wells, de los que siempre aparecen obras suyas póstumas e inéditas, o descubren unas anotaciones en tinta invisible en un manuscrito antiguo del autor.
Se supone que 1863, Jules Verne había escrito una novela llamada París en el siglo XX acerca de un joven que vive en un mundo de rascacielos de cristal, trenes de alta velocidad, automóviles de gas, calculadores y una red mundial de comunicaciones, pero que no puede alcanzar la felicidad y se dirige a un trágico fin. Resulta que si es así, fue la primera novela que escribió, lo raro es que apareciera en un baúl por parte del biznieto del editor en 1989 y publicada 5 años más tarde. A la muerte de Julio Verne, su hijo Michel entregó al editor una lista con siete novelas, las cuales se siguieron publicando de manera continua. Sin embargo, llegó un momento en que excedió el número citado y Michel continuaba publicando novelas, “descubiertas” entre los escritos personales de su padre.
Leonardo da Vinci fue sin duda, la primera persona que se dedicó seriamente a proyectar una máquina capaz de volar. Da Vinci diseñó planeadores y ornitópteros, que usaban los mismos mecanismos usados por las aves para volar, a través de un movimiento constante de las alas. Sin embargo, nunca llegó a construir tales máquinas, pero sus diseños se conservaron, y en el siglo XIX y siglo XX, uno de los planeadores diseñados por Leonardo da Vinci fue considerado, dando la base a los actuales aeroplanos. En un estudio reciente, se creó un prototipo basado en el diseño de ese mismo planeador, y de hecho, el aparato era capaz de volar.
Dedicaba mucho tiempo a estudiar a estos autores y algunos otros como Owell, que escribieron sobre el tiempo y el viaje en él, al principio como mera curiosidad, hasta que fui juntando datos y se fue convirtiendo en casi una obsesión.
Estudié la obra de Leonardo, sobre todo las anotaciones científicas, concluí que él no era un crononauta, pero si fue la persona que abrió las puertas.
Leonardo tuvo dos discípulo, Salaiz y Francesco Melzi, del primero Leonardo poco le dejó, en cambio fue el joven Melzi el que desde los 15 años hasta la muerte del maestro estuvo con él. Aunque Salaiz fue siempre presentado como su discípulo, jamás produjo la más mínima obra. Melzi, en cambio, se convirtió en su discípulo y compañero de toda la vida. A la muerte de Leonardo, Melzi heredó las obras artísticas y científicas y colecciones de Leonardo, y administraría lealmente la herencia. Seguí la pista de los dos discípulos.
Con G.H. Well lo tuve mucho más claro, desde el principio supe todo de él, de los tres autores, fue el que más claro me lo puso, su primera obra en 1.888, fue The Chronic Argonauts (Las Crónicas Argonautas), que en 1895 se tituló la máquina del tiempo.
En su obra “El esquema de la Historia Universal” narra toda la historia universal desde los egipcios hasta la caída de la Alemania nazi, culminando con las dictaduras en América Latina y la llegada del hombre a la luna (1.969) y él supuestamente fallece en 1.946.
Otras obras que me dieron pistas a seguir en La isla del doctor Moreau (1896) y en El hombre invisible (1897), donde trataba los límites éticos de la ciencia y la obligación del científico de actuar de forma ética más allá del poder que le otorgan sus descubrimientos; en La guerra de los mundos (1898), nos acerca al cielo, a los peligros que pudieran aparecer, es la primera descripción conocida de una invasión alienígena de la Tierra, La historia de la novela transcurre en Londres a principios del siglo XX, y comienza por una introducción dada por el protagonista, un escritor de artículos de ciencia especulativa (cuyo nombre nunca es mencionado), en la visita a un observatorio en Ottershaw por la invitación de un “notable astrónomo” llamado Ogilvy. Allí son testigos de una explosión en la superficie del planeta Marte.
Con estos datos de partida y otros que fui descubriendo, me fue fácil concluir que existían un grupo de personas que viajaban en el tiempo, una especie de club de gente especial, a los que denominé Los Crononautas, entro los que ya he identificado al menos a seis, Julio y Michel Verne, Salaiz y Francesco Melzi, G.H. Well y ahora yo, y esta es mi historia, que escribo para advertir lo que otros ya han intentado. Lo que hice fue buscarlos, era solo saber cuándo aparecerían y en qué momento, solo había que leer los libros y códices que habían legados y siguen legando, pues a pesar de todos, a pesar de tener un fallecimiento en su línea temporal original, la creada por ellos es básicamente inmortal.
Eres un monstruo, te animo a que continues con esta historia y algun dia poderla leer completa y me firmes el libro que algun dia te editaran.Eres mi idolo.
ERES UN ARTISTA
Gracias, yo tb te admiro bastante….